 El día 13 de Enero celebramos El Día de los Niños, fiesta anual nacional desde hace 52 años. Y la sociedad les facilita a que disfruten ese día de verdad. Se organizan fiestas, juegos, diversiones, …de todo, y en parques militares se les deja subir a la torreta de los tanques (tal vez parte del síndrome de golpes de estado de la nación). Y esta semana se celebra el día de Mostrar Respeto a los Maestros. En este día en todas las instituciones de educación se organizan ceremonias y actos de mostrar respeto y agradecimiento a los educadores, siguiendo una tradición muy asiática.
Son dos tradiciones, a mi juicio, muy importantes y de gran valor social, y que conviene mantenerlas vivas. Porque ya hay otras fuerzas y corrientes en contra, de signo deshumanizante y destructor. En tres años, en las tres provincias del sur de Tailandia, no se sabe bien quienes han matado, asesinado, a sesenta y tres maestros y maestras sin razón alguna. La última, una muy joven maestra originaria del norte, Juling, declarada ya héroe nacional. Otro sinsabor es que la sociedad adulta aumenta los portales del sexo y promoción del sexo adolescente a través del Internet y otros medios, recrudeciendo las enfermedades venéreas y del Sida entre los jóvenes. Tailandia tiene una población tribal nativa de un millón, y unos tres millones de inmigrantes (más o menos considerados oficialmente ilegales), en su mayoría también tribales o de etnias minoritarias. De entre ellos hay unos trescientos mil niños y niñas que no tienen nacionalidad alguna, se les considera oficialmente “sin nación”, aunque la mayoría hayan nacido en suelo tailandés. Un buen paso, sin embargo, es que el gobierno de la nación está dispuesto a dar a estos niños un carné de identidad que les permita estudiar en las escuelas y colegios y viajar a los centros de educación del país. De los miles de jóvenes tailandeses que en estos últimos años han venido cursando estudios universitarios con préstamos del gobierno, unos ochenta mil no han empezado a devolver el dinero que, de acuerdo a lo estipulado, deberían ya empezar a devolver a plazos. La razón no está clara. Yo creo que se debe en unos casos a simple desidia, en otros a falta de organización, y en otros a que muchos de ellos no tienen un trabajo que les dé más allá de la subsistencia. El gobierno les va a llevar a juicio. Yo creo que irán detrás de los en desidia manifiesta. No conviene que cunda esta enfermedad, que va en detrimento de los demás estudiantes. El actual ministro de educación ha levantado una polvareda al proponer que muchas universidades estatales dejen de serlo, y se hagan privadas, en nombre de la eficiencia. El efecto más inmediato es que va a encarecer la educación de miles y miles de estudiantes pobres. Por otro lado, Tailandia no está todavía preparada para este salto capitalista como si Tailandia fuera una USA. Todas estas olas en nuestra sociedad hace que los niños y niñas, jóvenes en edad de educación, se encuentren en una situación de vulnerabilidad grande, y por tanto, queda de manifiesto la necesidad de ayudarles a que no pierdan la oportunidad única de su vida, la de tener una educación y, a la par, salvarles de todo tipo de explotación y deshumanización.
Alfonso de Juan SJ 14 Enero 2007 |